Técnica


La técnica que utilizo es la pintura al óleo sobre tabla. Primero preparo los paneles cuidadosamente con Gesso (imprimación a base de yeso) y luego los lijo. Repito este proceso un par de veces. El resultado es una superficie suave y sedosa lista para la fase inicial.


El esbozo de la composición está basado en trazos finos hechos con lápiz. Estos perfiles finos son muy importantes, ya que las líneas fuertes y acentuadas pueden llegar a ser visibles a través de las capas de pintura, y se necesita una gran cantidad de tiempo y pintura para hacerlas invisibles.


Preparo el primer boceto con pintura muy diluida para determinar las áreas claras y oscuras. Después de dejar secar el panel durante unos días, aplico una segunda capa. Esta vez, la pintura es un poco más espesa y el cuadro se vuelve más preciso.


Intento pintar húmedo sobre húmedo tanto como puedo para conseguir bellas sombras y una elegante transición entre líneas.


Este proceso se repite capa tras capa. La interpretación se torna más sutil y los colores más intensos. Suelo aplicar de cinco a siete capas, dependiendo del tema, antes de que el cuadro esté terminado. Una pintura de pequeño tamaño tarda alrededor de un mes, incluyendo el tiempo de secado.


Suelo colgar el cuadro en el proceso final, casi antes de estar terminado. Esto es útil para el proceso de secado, para observar bien mi creación, para hacer correcciones en caso necesario y para poner los puntos sobre las íes. La fase final es el abrillantado y el embarnizado. La aplicación del barniz sucede sólo después de que la pintura esté completamente seca, por lo general un año.

















Temas


Los temas que elijo son a menudo simples y reconocibles. Trato de no utilizar todas las técnicas de la pintura en un cuadro, y de concentrarme en uno o dos objetos en toda su belleza. Por ejemplo, la pintura de un tazón. Pienso en un tema cuidadosamente (con el ojo crítico de un diseñador industrial) antes de elegirlo, para alcanzar la máxima expresión de su belleza.


Imagina, igual que un plato sencillo que necesita cientos de años de desarrollo para obtener el reconocimiento de estado del arte.


Capto estos temas en mis creaciones y mantengo deliberadamente los fondos y superficies tan limpios y simples como me es posible en un segundo plano. Los colores de fondo y de superficie son modestos en comparación con el tema principal, pero contienen tal armonía que la obra se convierte en un concepto total y el tema vive su propia vida. De esta manera, no espero que mires fijamente mi pintura, sino un recipiente que está a punto de salir de ella.